miércoles, 7 de marzo de 2012

*I* Magic *!*


Un perfecto lugar para una noche inolvidable

Había pasado más de tres horas ahí sin que nadie se asomara. Alma, en su intento de hacer un favor estúpido (y del cual se lamentaba horrores) a su muy querida witch & bitch Leysicita, estaba sentada cual musa griega aburrida con la excepción de que ningún ave esta sobre ella o había dejado algún regalito desagradable, aun.

El motivo del cual Alma se arrepentía de estar ahí más que cualquier otra cosa en el mundo, más que incluso la vez en que se disfrazo de witch y por culpa de su ahora bien nombrada “enemiga solo hasta que le saque los ojos” Leysicita, no de una witch cualquiera sino de una sexy, provocativa pero a la vez inocente little witch que hizo que todos los colores que conocía, incluso los que no,  se posaran a lo largo de su muy ya pálida piel confiriéndole esa extraña aura de witch mágica, sumándole además el hecho que el idiota mas idiota de los idiotas del pueblo de idiotilandia la estuviera persiguiendo como perrito tras su hueso durante toda la maldita fiesta y es que aunque las demás babeaban por ese asshole, un tal Robert Pattinson, a ella ni se le movía el mas mínimo cabello. Sus ojos estaban puestos en alquilen más, un ser supremo, un ser irreal, un ser perfecto, un ser, un ser, ahhhh!!! Divino, con el nombre mas hot  habido y por haber ¡Damon Salvatore!

Pero, let’s clear up un asuntito, Alma sabía demasiado bien que el hombre de sus sueños era eso, solo un sueño, pero ella no podía evitar soñar con el, soñaba despierta, soñaba durmiendo, soñaba y soñaba. Aún en la tienda esotérica,  apunto de entrar en trance por lo aburrida que estaba, ella soñaba que por algún hecho mágico conjurado por quien sabe quien, Damon llegaría a su lado y fundiría sus ojos grises claros con los suyos, haciendo que no solo se conectaran dos miradas sino incluso sus almas, porque el la tenía, estaba demasiado segura de eso.

Entre ensoñación  y ensoñación, rodeada de ungüentos, pociones, piedras mágicas, talismanes, incienso y un cráneo purpleblack, con una decoración sacada de una película mala de brujería  pero con toques de luces por doquier, una mezcla que sólo la pequeña monstruo de su amiga podía hacer, Alma inspiró profundamente, cerró los ojos y deseo que ese día, al menos ese día, su día, un día que había ido no tan bien como lo había esperado, donde no había recibido las llamadas de quienes esperaba, ni de su bro adorado ni de sus sisters, ni Leysi se había acordado, ese día que había sido una mierda coronado con la petición de Leysi de hacerse cargo de su tienda solo “30 minutos” y se había extendido ya mas de 3 horas, solo ese día, desearía que al menos parte con lo que ella soñaba se hiciese realidad.

De pronto un pequeño movimiento la hizo saltar en su sitio, fue como un pequeño temblor pero como solo había sido por segundos lo dejo ir, se acomodó en la silla  detrás del mostrador principal y cerró los ojos. Pasaron lo que pareció unos minutos y otra vez el temblor regresó, ella estaba acostumbrada así que solo se acurrucó y dejo que pasara. El temblor era suave pero extraño a la vez, eso la hizo fruncir el seño aun con los ojos cerrados, este temblor era pequeñito pero constante y llevaba un leve zumbido en el. En eso el temblor dejó  el suelo y se instaló en su cuerpo llenándolo  de electricidad, desde sus pies a su cabeza la electricidad la recorrió de golpe haciendo que se parara en un solo movimiento y mirara asustada a toda la tienda pensando en que tal vez había pecado de segura. Ningún objeto se había movido de su lugar, todo estaba en su sitio a pesar de que ella lo había sentido fuerte, real y ¿electrizante?  Con un movimiento involuntario y expectante a la vez empezó a recorrer el lugar, solo para asegurarse que nada le hubiese pasado a las esoteriquedades de su amiga, o sea estaban a su cuidado ¿no? Y ella era responsable. Camino observando y revisando todo, entró al pequeño baño que estaba iluminado por un sinfín de velas, Alma se preocupó  por un instante que estas hubiesen empezado un incendio (anotado para luego gritárselo a Leysi), fue a la trastienda en donde había un mini almacén, los olores eran mas concentrados, no desagradables, pero si potentes por los sin fin de productos que allí guardaba. Los reviso cada uno y nada les había pasado. Con una sonrisa en los labios y negando rápidamente con la cabeza regresó a la tienda asegurándose así misma que lo que había pasado había sido producto de su imaginación. Encendió la pequeña y horrible radio que solo daba una emisora con la ilusión de que esta vez si transmitiera algo, para su sorpresa una canción conocida estaba sonando “Balada Boa“ Alma sonrió profusamente, era la misma canción que su primo le había pedido bailar y que ella se había negado rotundamente pero, estaba sola ahora y sobre todo aburridísima así que ¡Que diablos! Elevo el volumen del cacharro y empezó a menear su cabeza, luego los hombros mientras unos movimientos cortos y sinuosos se instalaban en sus caderas. La música la iba inundando, iba dando ahora cortos saltos, moviendo sus pies e imitando los típicos pasos de música brasileragarota sensual pero  lo que vio la plantó en su lugar haciendo que su mandíbula cayera hasta el suelo.

- Lo siento – dijo uno de ellos riendo mas que hablando. Alma no lo podía creer, ¿Qué rayos estaba pasando?, algo andaba demasiado mal ahí.

- Hey pequeña, despierta – el otro se acerco a ella aun con la sonrisa en el rostro pero siendo más amable y evitando reírse. Lo que sea que ellos estaban viendo en ella les hizo detener sus risas, mirándola ahora solo con gracia y un tinte de preocupación.

- ¿Crees que la hemos asustado? – susurró el de cabello rubio cuyos labios se movían sensualmente cerca de su amigo o al menos de eso se percató Alma que aun seguía en la misma posición mirando ahora embelesada los labios del que hablaba.

- Pues no lo creo, a lo mejor de ti sí pensando que te la vas a tragar – rió el alto y muy bien formado súper sexy asiático alejándose un poco de ella para evitar hacer lo que sea que creyó que le estuviese haciendo para dejarla en ese estado catatónico. Alma trataba de hablar, en verdad lo hacia, pero la sorpresa, el miedo y la emoción la tenían así. Esto no podía estar pasando, ella seguía dormida, no había otra explicación. Poco a poco y como pudo Alma comenzó a parpadear y moverse un poco.

- Oh ves que no la asusté, tarado – el rubio le dio un golpe en la nuca a su compañero – Hola preciosa ¿ahora si ya nos puedes ayudar? Sentimos de verdad molestar.

- No puede ser verdad, estoy soñando ¿verdad?, maldita sea debí haberme quedado dormida, Dios, ella me va a matar, si algo le pasa a esta tienda, ella me va a matar, primero la mataré yo por dejarme aquí pero luego me matará a mi si la dejo viva, es mejor que no, sino… - Alma había pasado de susurrar a medio gritar sin detenerse a respirar en el proceso. Los chicos la miraban entre divertidos y confundidos.

- Wow wow wow baby, slow down asesina serial, espera, necesitamos entenderte para poder comunicarnos, no lo podemos hacer si sigues diciendo trabalenguas – la tranquilizó uno de ellos levantando las manos en señal de stop.

- Dios, tu voz es tan bonita y me hablas a mi – dijo ella quedamente

- Pues creo que sí, eres la única baby aquí, a este jamás le diría así – miro a su amigo y este le hizo un gesto para nada amical

- Jaaa!!!! Ya quisiera, pero no, yo juego en el equipo correcto aunque admítelo, crees que soy irresistible – se mofó el apodado “boca de trucha” moviendo las cejas provocativamente y tratando de picar a quien lo había molestado.

- Oh no, claro que no – respondió el asiático cayendo en la provocación.

- Oh, claro que si – dijo el musculoso acercándose a su amigo peligrosamente y simulando darle un beso. Alma los miro divertida y sin poder evitarlo rompió en una risa contagiosa.

- Mira, la bonita se ríe muy bonito – dijo el rubio – ves, ella si cree que soy irresistible – volteó hacia Alma dándole una mirada provocadora. Ella parpadeó.

- Perdón de seguro parezco un tonta, lo sé, pero de verdad es increíble que estén aquí Harry, Chord, Dios aun no me lo creo…

- Ah pero nos conoces – dijo Harry muy aliviado – eso es estupendo, así nos ahorramos las presentaciones aburridas…

- y podemos pedirte un favor sin pena alguna – completo Chord

- ¿Qué favor? Claro, pidan lo que quieran, les ayudaré en todo, todo, todo –  y en serio en ese momento Alma lo haría.

 - ajajajajajaja tranquila preciosa, solo necesitamos algo, mmmm, chiquito – Harry se mordió el labio inferior y Alma creyó que sus piernas se hacían gelatina - ¿Crees que habría algún problema en pedir tu teléfono prestado? Es que estábamos de camino a un pueblo aquí cerca ya que íbamos a visitar a unos amigos, tu sabes vacaciones, pero nuestro carro se averió , este idiota no trajo su celular y el mio esta sin batería así que solo necesitamos llamar para que vengan por nosotros – mientras Harry explicaba Alma alternaba su mirada entre ambos especímenes sin creer aun qué diablos había pasado para que los dos hombres que mas adoraba, uno mas que otro, se encontraran frente a ella así como si fuera un día de los mas comunes.

- Claro que puedes tomarlo, pero si gustas puedo llamar a la grúa para que los ayude o yo misma podría llevar…- Alma se detuvo – Ups, lo siento lo último no puedo hacerlo, no puedo salir de aquí – dijo apenada mientras los chicos alzaban simultáneamente una ceja en muestra de asombro – es que le prometí a una amiga no salir hasta que ella regresara, es su tienda – aclaro ella, Alma no sabia por qué sentía que no podía salir; había una razón muy poderosa para hacerlo “ayudar a los dos hombres que mas admiraba y tal vez conocer a parte del cast de la serie que veía” pero aun así no podía faltar al compromiso de quedarse en la tienda, aunque sabia que a Leysi no le importaría pero aun así…

Los chicos entendieron el por qué y solo hicieron la llamada. Su amigo prometió llegar ahí en no menos de media hora. Alma aprovechó ese tiempo para hacer algunas preguntas, tampoco quería sofocarlos o hacerlos sentir incómodos. Ellos estaban de lo mas tranquilos hablando y contando mil y un anécdotas. Harry y Chord eran muy buenas personas, capaces de llevar una charla agradable y haciéndola demasiado divertida. Alma se encontró así misma narrando las anécdotas mas vergonzosas y riendo junto a ellos por eso, Harry le habló también sobre su pasión que era el baile y hasta se animó a bailar un poco para ella. Era una locura, ella se quedó embobada por la magnitud de su talento y confirmaba nuevamente el por qué ella lo consideraba un ídolo, todo lo que había imaginado que sería fue incluso demasiado mejor en vivo y en directo. Se tomaron fotos, le dieron sus autógrafos súper “candentes” volviendo a Alma una red girl en cuestión de segundos.

Las cosas buenas que llega en el momento mas inesperado, a veces, tienen una duración exacta en la vida y esta estaba llegando a su fin. La campanilla que estaba ubicada en la puerta de entrada sonó haciendo que los tres volvieran su mirada a esta, lo que nadie le dijo a Alma era quien era el amigo de estos chicos y la conmoción que se llevaría después de reconocerlo.

- Holly shit!!!! – gritó Alma al verlo y sin miramientos se abalanzó a él y lo abrazó. Era tan real aunque ella no lo creyera, estar abrazada a él era la cosa mas normal y utópica que ella jamás hubiese imaginado. El la observo entre asustado y divertido sin quitar su sonrisa educada y tierna a la vez.

- Gracias a Dios que fue ella y no Uds. quienes me recibieron así – sonrió el hombre y Alma retrocedió automáticamente sintiendo que su rostro volvía a tener el mismo color rojo de antes.

- Lo lo siento… yo… - ya ni sabía ni como se había atrevido a hacer eso.

- Tranquila cariño, estaba solo bromeando, pero gracias, amé tu abrazo – la miró con una ternura que Alma creyó que estaba en el paraíso.

- Ok Jonathan, podrías parar de coquetear y llevarnos, hemos molestado mucho a Alma como para seguir haciendo que se sonroje – rió Chord, a lo que Jon, Harry y la misma Alma rieron.

Alma cogió nuevamente la vieja cámara de Leysi y pidió fervorosamente, solo para sus adentros, una foto con Jonathan y otra con los 3. Jon la abrazó y el primer flash apareció, los demás chicos mostraron sus caras más divertidas alrededor de ella quien tenía una de las sonrisas estúpidas, pensó, que nadie jamás podría borrar.

Media hora después de que Harry, Chord y Jonathan se hubiese marchado Alma se encontraba aun mirando la foto que se había tomado con ellos la cual tenía sus respectivas firmas: Harry Shum Jr, Chord Overstreet y Jonathan Groff, era mucho mas de lo que hubiese podido desear y así sin mas ella dio un grito con todas sus fuerzas. Comenzó a girar y a dar brincos sosteniendo las fotografías contra su pecho, no había estado más feliz en mucho tiempo. Seguía medio tarareando medio caminando hasta sentarse detrás del mostrador principal, guardó las fotos no sin antes darles una última mirada y se dispuso a limpiar un poco el desorden que habían dejado los chicos y ella al hacer su sesión de fotos improvisada. El teléfono sonó y Alma fue hacia el bailando, la felicidad le brotaba por los poros, entonces una idea cruzó por su mente y decidió  contestar la llamada como Leysi le había enseñado

- Muy buenas noches – empezó con una voz sensual pero siniestra o al menos eso intentó – Hechizos de vida y amooor para Ud. y lo que necesite ser cambiado, abra su mente y corazón y dígame su mas profuuundo anhelo – susurro casi ahogando una risa que quería estallar.

El silencio se escucho desde el otro lado - ¿Aló? – Dijo ahora Alma utilizando su propia voz – Buenas noches, ¿Hay alguien ahí? ¿Aló? – su voz era ya un tanto fastidiada.

- Mmmmm… ¿buenas noches? – la voz masculina del otro lado de la línea salió un tanto dubitativa pero con una pequeñísima dosis de diversión que ella ni notó, estaba sin aliento, asustada por segunda vez y maravillada.

- Holly sweet shit – soltó Alma entre un suspiro - ¿Eres tú verdad? ¿Lo eres? Oh por lo mas sagrado dime que eres tú – cada palabra que decía salía mas como un quejido que como una petición – aawwww Madre de Dios, siiiiiiiiiiiii, ¡¡¡¡¡eres tú!!!!!

Una pequeña risa se escuchó – pues si eso va a provocar que colapses entonces no soy quien crees que soy aunque no tenga idea de a quien te refieres – sentenció la voz haciendo que Alma sonriera aun mas, tanto que hasta las mejillas le dolían.

- Eres tu, tu, tu, tu, tu, tu – era un comportamiento exagerado pero Alma se sentía como niña de 5 años a quien le habían regalado  su juguete favorito

- Bueno pues ya que tanto insistes si soy YO, mucho gusto; aunque deberías cerciorarte de que sea quien crees que soy podría ser un acosador, un asesino serial o esa voz que dice “te quedan siete días de vidaaaa” – dijo lo último imitando a la voz siniestra de la película – ok incluso ahora estoy sonando demasiado extraño pero, antes necesito saber, mmmm eres Alma ¿cierto?

Alma se quedó paralizada en ese momento, había puesto mode sonrisa tonta on pero ahora había casi cambiado a mode cara estúpida on. El había dicho SU nombre, o sea su nombre, así que como pudo reunió fuerzas y preguntó - ¿Cómo es que sabes mi nombre?

- Ah bueno la respuesta es sencilla, simplemente… No sé, solo sé que tenía esa urgencia por llamar a mi representante y marque por error, cosa extraña, cuando escuche tu voz sexy – misteriosa supe que te llamabas así, cosa también extraña y ya que no me has corregido sino que has hecho una pregunta que se convirtió en respuesta, entonces, ¿Cómo estas Alma?

Esto debería ser una cámara escondida, lo del sueño ya lo había descartado después de los 5 pellizcos que se dio, así que solo pensó que podría ser una broma aunque tal vez ella aun estaba dormida; tal vez aun no había despertado desde la noche anterior y aun hubiese estado soñando todo, desde el comienzo, eso seria… un alivio… pero también una terrible pena o tal vez solo tal vez todo esto de verdad este pasando. No preguntó nada respecto a eso ya que sentía que no encontraría una respuesta concreta o convincente. Luego de hablar y hablar, cosa que a ella le pareció un instante, él dijo

- Bueno preciosa, creo que es tiempo de cantar algo ¿no?, es lo que deseabas ¿verdad? Una serenata por tu día – preguntó el chico

- OMG ¿Cómo sab… - pero Alma no concluyó y se juró no pensar mas en eso, no quería perder tiempo, así que solo continuó – ok – pero ¿no es mucho pedir? De verdad no quisiera…

- Tranquila, es mi regalo de cumpleaños para ti, solo espera un momento – la línea quedo en silencio por un momento solo escuchándose a lo lejos unos pasos, un pequeño ruido hueco y algunas cuerdas – oup, here I am, so esto es para ti mi querida niña…

Anne Boleyn she kept a tin,
Which all her hopes and dreams were in,
She plans to run away with him, forever (never to be seen again)
Leaves a note and starts to choke,
Can feel the lump that's in her throat,
It's raining and she leaves her coat in silence.

Alma aguantó las ganas de llorar, lo intentó pero no pudo al final, su voz era increíble y de solo imaginárselo tocando su guitarra justo como en el acústico que vio, la piel de su nuca se erizó


People marching to the drums,
Everybody's having fun to the sound of love,
Ugly is the world we're on
If I'm right then prove me wrong
I'm stunned (to find a place we belong)
Who is your lover,
I couldn't tell,
When hell freezes over,
That's when I'll tell,
Who is your lover,
I couldn't tell,
When will this stop.

Y cuando estaba a punto de dar las gracias eternas, tocó unas cuantas notas más y agregó en la misma tonada

So happy birthday beauty baby and have
The day you ever dream of

Era lo mas dulce que habían hecho por ella, o bueno una de las cosas mas dulces que su cantante favorito había hecho por ella nunca jamás, la emoción la recorría entera y esta vez si sintió mariposas en su vientre, aunque ella siempre se había negado a pensar de esa forma, no era por el mismo motivo pero se sentía increíble.

- Continua pasando un día hermoso nena, que parte de tus sueños se realicen con magia y la otra parte con tu espíritu de lucha… Adiós. Y sin más la línea quedo muerta. Dougie Poynter se había ido.

- ¿Aló? ¿Aló? – Pero nadie respondió – ni siquiera había el típico sonido del tuuuu tuuuu tuuu, ni siquiera sonaba ocupado, simplemente no había. Un tanto sorprendida colgó el teléfono y siguió mirándolo alrededor de un minuto luego de haberlo puesto en su lugar, la sensación de sorpresa se fue de su cuerpo y llegó la nostalgia mezclada con la alegría y lloro otra vez, de alegría o de lo que sea que estuviera sintiendo realmente en esos momentos, eran demasiadas las emociones que había experimentado a lo largo del día. Siguió llorando, solo lagrimas caían, su ser no quería procesar los por qué y su parte racional sentía cierta pereza de levantarse en pie de guerra. Se acomodó nuevamente en el banquillo de siempre y sonrió ampliamente reposando su cabeza entre sus brazos que estaban cruzados sobre la superficie del mostrador. Estaba cansada y decidió darse un pequeño respiro, cerró los ojos.

Un ruido extraño la despertó, aun estaba somnolienta por lo que no reparó cuanto tiempo había estado dormida, sentía los ojos hinchados por el llanto y los brazos algo entumecidos,  los estiró poco a poco, el ruido se hizo ahora mas notorio y Alma se puso alerta, bajo de su asiento y sintió las piernas también entumecidas. Un murmullo le erizó el bello de los brazos y ahora sí el miedo se abrió paso ¿Es que tanto tiempo habría dormido para que un extraño haya irrumpido en la tienda y estuviese robado en la parte de atrás? La ansiedad crecía a la par con los ruidos en la parte trasera. Alma no sabia exactamente que hacer, ok si lo sabia pero aun no se enfocaba en qué hacer primero hasta que vio el abridor de sobres que Leysi guardaba en la parte superior del estante derecho; tomo el abridor pensando lo raro que era que su amiga tuviera un abridor así en su tienda, Leysi era mas práctica y bien podía utilizar sus dedos… detuvo el torrente de pensamientos  sujetándolo con fuerza, al menos podía ocasionar uno o dos cortes al extraño antes de que el la derribara, aunque también podía luchar hasta el final y morir como guerrera y heroína defensora de… UNA TIENDA ESOTÉRICA????... patético, bueno, al menos su amiga tendría un buen cargo de conciencia y en ese momento pensar en aquello le arrebató una parte del miedo que sentía. Camino sigilosamente hasta la puerta que conectaba ambos lugares, la trastienda estaba mas oscura que la parte delantera del lugar pero eso no le importo además no iba a ser tan idiota para decir: “Hola ¿hay alguien ahí?” solo en las películas pasaba, bueno, en una estúpida película de terror y ella estaba segura, a pesar de todos los sucesos, que no se encontraba dentro de una. Apretó la manija de la puerta y respiró dándole vuelta lentamente y tragando a la vez el nudo en la garganta

-¿A dónde vas con eso? El aliento del extraño golpeó su oído izquierdo ocasionándole un escalofrió que recorrió en línea directa desde ahí hasta sus pies. Alma volteó sobresaltada dispuesta a atacar con lo que quedaban de fuerzas pero en cuestión de segundos ella tenía el arma  cerca a su yugular sostenida por su propia mano y presionada por otra mas. Un calor electrizante hormigueaba su piel en ese lugar donde ambas pieles hacían contacto hasta que se percató que el hormigueo también lo sentía en su cintura donde un brazo la apretaba fuertemente y en su espalda que estaba presionada contra el pecho del individuo.

- Mmmmm, no no no muñeca, yo en tu lugar no jugaría con armas así, no sabes lo que esto – dijo haciendo presión sobre la piel de su cuello, Alma dio un respingo de dolor – le podría hacer a tu delicada piel –  paso su pulgar a lo largo del cuello, suavemente. El hombre tomó sin dificultad el abridor  dejando  caer la mano de Alma flácidamente y un tanto engarrotada por la presión.

- Ahora voltea lentamente, no quiero asustarte… mas, no es que me importe pero no desearía acabar con tu vida tan rápidp. Alma hizo lo que le pedía tanto por preserva su vida como por la sensación de seguridad y calma que le daba esa voz. Cuando por fin llegó a ver a su atacante supo porque había sentido esa mezcla de emociones, lo observó y la realidad la golpeó como una bola de demolición, rápida, contundente. Era él,  el motivo de sus mas recónditas ensoñaciones, estaba ahí parado frente a ella vestido de negro en su totalidad y con algunos botones sueltos dándole esa mirada de aburrimiento y esa sonrisa de lado sarcástica; Alma se perdió en el color de sus ojos y quedó en shock, emocionada, asustada, feliz y sobre todo fascinada. Extendió su mano un tanto trémula (bastante diría yo) e intento tocarlo, quería hacerlo, lo necesitaba.

Dando un suspiro mas de cansancio que de emoción él se aproximó a ella y su expresión cambio, Alma acunó su rostro en su mano y él ladeo la cabeza, por una milésima de tiempo él cerro los ojos y aspiró cerca de la muñeca de Alma donde la sangre palpitaba descontrolada, imperceptivamente sonrió o al menos eso es lo que ella creyó ver.

- Ok, sip, reacción predecible y si niña soy yo – Damon regresó a su actitud despreocupada y dio un paso lejos de ella haciendo que la mano su cayera lento.

- Eres tú y estás aquí conmigo, tú, eres tú – Alma se sentía tonta, al parecer esa era su frase de la última hora pero no procesaba aun esto, era simplemente demasiado.

- Ta ta ta ta – dijo apuntando hacia el aire y haciendo presión sobre algo mientras decía cada silaba con expresión cómica -  acertaste baby, ahora dejemos de lado los monosílabos y me podrías decir ¿Qué diablos estoy haciendo aquí? – dijo mientras se dirigía hacia un taburete que se encontraba a un lado del estante derecho al lado del mostrador dándole a Alma una vista muy “buena” de su espalda baja, él como si hubiese visto que lo estaba mirando volteó y le guiñó sentándose y colocando un brazo en  la superficie del mostrador acunando su barbilla en una mano – te escucho pequeña pervertida.

Alma se sonrojó profusamente al haber sido descubierta pero avanzó y se sentó frente a él sin mirarlo otra vez. Cuando alzó los ojos él la seguía mirando pícaramente lo cual la hizo sonreír  y negar lentamente, pero algo en ella no estaba bien – La verdad que me he preguntado lo mismo durante la última hora y media, no solo eres tú quien esta viviendo una locura amigo – lo último lo dijo con algo de la frustración que empezaba a formarse en su interior.

-Wow, que carácter, yep, me agrada, pero bueno, ya que ni tu ni yo sabemos que mierda estamos haciendo aquí encerrados pues deberíamos hacer, no sé, algo más interesante – lo dijo con esa voz sensual que Alma conocía muy bien y que empleaba en cada capítulo cuando estaba en compañía femenina, inclinándose a ella peligrosamente y sonriendo mientras que a Alma se le iba olvidando como respirar, siempre pasaba lo mismo cada vez que al condenado se le ocurría mirarla o hablarle o incluso permitir que el aire que respiraba también fuese el mismo que ella necesitaba. Hasta que un pensamiento la detuvo, él había dicho “encerrados”

- Espera ¿Cómo así que estamos encerrados? ¿Cómo lo sabes? – dijo casi con voz histérica, era tonto comportarse así pero por alguna razón ese detalle la asustó.

- Es obvio ¿no? – Le dijo – cuando aparecí aquí, después de estar recostado sobre mis sábanas de seda negra deleitándome con el baile de una apetecible dama, me di la vuelta e intente salir;  o sea sólo estabas tú demasiado dormida, entiende eres linda y todo lo demás pero esta vez me decidía por la rubia; pero no pude así que fui a revisar todas las entradas y salidas de este lugar y nada, hasta que te vi intentando atacarme con eso y aquí estamos ding ding ding.

Alma se sentía dolida, era obvio que él odiaba estar aquí, se lo había dicho y el hecho de comparar sus sentimientos con los de él la hirió y la enfureció a la vez, pero necesitaba concentrarse en la información que le había dado - ¿Apareciste?

- Eso es lo que acabo de decir – su voz empezaba a sonar aburrida – en serio querida debes dejar de repetir lo que digo, me estas exasperando. Alma no terminó de escuchar lo que decía, le dolía así que se levantó y corrió a verificar si lo que él había dicho era cien por cierto verdadero. Para su desgracia o dicha, ahora ya no estaba segura, era totalmente cierto, intentó de todo y no pudo abrir ni la puerta principal ni la trasera ni que decir de las ventanas, en un signo de rendición apoyo su frente contra el vidrio de la puerta principal y se dejó caer al suelo, abrazando sus rodillas escondió su rostro y empezó a sollozar, ya no era tanto de alegría, era de desesperación y ahí aunque no lo quisiera reconocer, de dolor; se sentía dolida porque el ser que ella adoraba, aunque fuese ficticio, no estaba disfrutando de su compañía, porque a pesar de lo maravilloso que había sido estas últimas horas la sensación de pérdida siempre llenaba ese día, un día que había tratado de erradicar solo para que los recuerdos no la golpeasen y que ahora habían llegado.

- Mmmmmm, ¿tan malo es estar aquí conmigo? – la voz de Damon llego suave hacia ella, eso la hizo sonreír un poco, a fin de cuentas era comprensible que él no quisiera estar ahí. Ella levantó su cabeza y él la miró sentándose a su lado y recostando su cabeza contra el vidrio.

- Mucho para tu ego ¿eh? – le provocó Alma

- Algo, tú sabes, algunas chicas no pueden resistirse a mi atractivo, mi estilo, mi encanto y mi infinita capacidad de aguantar a…

- Taylor Swift – completó Alma – baby esa línea ya es conocida, soy tu fan ¿recuerdas? – ella se quiso golpear por esa declaración pero la sonrisa que le dio él le hizo arrepentirse… menos.

- Eres mi fan ¿eh? Ja, sabía que tenías buenos gustos, pero... mmmm no me has dicho el porqué del sollozo

- Mi día ha sido una montaña rusa de emociones, así que tenia que culminarlo así – no le dijo la verdad, no se sentía con el ánimo de atormentarlo, para ser sinceros.

- Y yo soy el Rey de España huh?, sé que tus últimos días han sido de mierda ¿verdad? Ni te avergüences, los míos también: enamorado de la chica de mi hermano, él que se quiere dar de despiadado pero es más bueno que un conejito, unos locos originales que son como patada en las bolas…

- Lo sé, pero hoy día debería haber sido un día tranquilo y no lo fue, no me quejo de los últimos acontecimientos, fueron lo más geniales de mi vida entera solo siento que esto no debería ser así, falta algo o algo está demás, solo lo siento mas no lo sé.

- Nena no sé que pasó y de verdad no me interesa pero sea lo que sea por lo cual estas así, sólo tú eres quien puede cambiar esa situación – Alma no se molestó por el comentario solo le dolió pero entendía que ese era Damon, lengua afilada.

- No sé, a veces no me siento capaz, no lo suficientemente buena; las cosas escapan de mi y siento que no puedo solucionarlas, simplemente no puedo, yo lo siento o no sé que es lo que siento ya – Alma quería llorar pero ya estaba cansada, el último mes había llorado mucho, por uno u otro motivo, sentía tantas cosas el día de su cumpleaños, los recuerdos llegaban y los dolores pasados se acumulaban, por eso es que ya no lo celebraba y hacia cualquier cosa para evitar pensar, era algo que se lo había prometido así misma y con las bellas cosas que le habían pasado se sentía en cierto modo culpable.

- Ok, cero dramas nena, ven aquí – Damon se paró rápidamente utilizando su velocidad vampírica y la atrajo hacia él en otro movimiento rápido, en menos de lo que duró un latido Alma estaba bien resguardada contra su pecho con una mano de él en su cintura y la otra mano sosteniendo la suya

- Desde que no soy ni tu amigo, ni tu novio ni siquiera un conocido quiero que celebres conmigo este día – le dijo en tono juguetón

- Yo no… no quie… - Damon puso un dedo sobre sus labios

-Shhhhh no excusas, no hoy – ella se rindió y se acurrucó contra él dejando que sea quien los llevara. Las primeras melodías salieron quedamente hasta tomar forma en los oídos de ella y cuando la reconoció su corazón dio un vuelco

A drop in the ocean
A change in the weather
I was praying that you and me might end up together
It's like wishing for rain as I stand in the desert
But I'm holding you closer than most,
Cause you are my heaven.

Alma se abrazó mas fuerte a él, lo necesitaba, él no la alejo cosa que agradecía

I don't wanna waste the weekend
If you don't love me, pretend a few more hours, then it's time to go
As my train rolls down the east coast I wonder how you keep warm
It's too late to cry
To broken to move on
And still I can't let you be
Most nights I hardly sleep
Don't take what you don't need from me

Una lágrima descendió por su mejilla pero fue interceptada por él – Esa no era la idea nena, deberías sentirte bien aquí con este espécimen – rió

- Lo estoy, en serio que sí – le dijo sintiendo de verdad lo que decía.La canción siguió sonando y Alma seguía aferrada a él como si de eso dependiese su autocontrol, el empezó a acariciar su cabello y apoyó su barbilla en la parte alta de su cabeza, suspiró.

- Alma – su voz era un susurro envuelto en la mas pura comprensión, era la primera vez que la llamaba por su nombre y no se preocupó por saber como es que lo había averiguado  - tú eres única ¿sabes?, si me preguntas cómo puedo estar seguro te diría que simplemente lo sé, lo veo en ti, cualquiera sea el motivo que te ocasione lo que estas sintiendo en este momento recuerda que tú puedes con eso. No eres la causante de todo lo malo que te pueda pasar cariño, las cosas a veces solo pasan, es cosa nuestra simplemente saber superarlas. No eres perfecta y gracias a “quien sea” por eso, la perfección daña y crea sentimientos poco agradables. Confía en lo que eres y representas en la vida de los demás y si a veces te equivocas tienes la capacidad de darte cuenta de eso aunque tardes. El tamaño de los problemas depende de la intensidad con que los miremos y le demos la importancia que en realidad merecen. Ama y déjate amar nena. Has vencido muchas cosas antes así que tienes las herramientas necesarias para seguir haciéndolo, la vida siempre nos da material extra con que luchar siempre y cuando las municiones se acaben. Trata de ver siempre mas allá, qué se esconde en cada palabra en cada gesto pero solo como posible respuesta no como realidad absoluta… respira baby y se feliz, las cosas pasan por una razón poderosa, incluso las dolorosas. Todos los verdaderos seres que te aman  te sabrán dar amor aunque a algunos se les haga mas difícil, solo hace falta creer con los ojos cerrados y el corazón abierto, vive mi niña,  hazlo hoy y si sufres al menos tendrás la dicha de decir, ¡mierda que lo intente así que ya no jodan! – Damon lanzó una carcajada suave y la miró.

Alma se quedó quieta ahí junto a él, aun abrazándolo pero ahora en su totalidad, sintiendo y procesando cada palabra que había dicho, tratando de abarcarlo todo y sintiendo como poco a poco ellas iban tomando forma en su interior. Ella lo sabía, siempre lo había sabido, era especial y así se lo hacían sentir las personas que la querían, aunque a veces no era fácil. Ella era luchadora y siempre había llevado la delantera, las cosas podían ser una gran mierda pero todo pasaba, lo hacían y de nuevo todo volvía no a la normalidad pero si a la tranquilidad. Su corazón se lo decía, ahora estaba más segura de eso. Levantó su cabeza y lo miró a los ojos directamente, él le devolvió la mirada, una muy muy dulce que encerraba algo que iba mas allá, era… FE, en lo que decía y en ella, su mirada reflejaba lo mismo creyó aya que observo la sonrisa ensanchada que Damon le ofrecia como prueba de que lo que pensaba era cierto.

El reloj viejo del lugar empezó a sonar señalando campana por campana que ese día estaba llegando a su fin. Ambos permanecieron en la misma posición, sosteniendo la mirada del otro pero cerrando la distancia que los separaba. La canción llegaba a su fin con la octava campanada mientras el corazón de Alma ahora libre y confiado empezaba una canción muy diferente, con un ritmo acelerado, anticipando el momento que se iba a dar. Damon la miraba a través de sus largas pestañas, susurró algo como “you are my heaven”  y posó sus labios sobre los de ella. El beso no fue sexual, ni lleno de deseo sino uno totalmente distinto, era uno lleno de esperanza y promesas, no entre ellos sino para ella. Damon elevó su mano y acarició su mejilla mientras ella aun con los ojos cerrados trataba de recuperar el aliento y la onceava campanada  hacia su aparición, Damon rosó la mejilla de ella con su nariz dejando un pequeño hormigueo en la parte por donde esta pasaba llegando a su destino final: su garganta. Ella ya no temía solo se entregaba a la sensación, sus manos a los costados apretadas en un  puño y con los ojos bien cerrados esperando lo que sea que estuviera por venir.

- Feliz cumpleaños… Alma – susurro en su oído haciendo que miles de agujas la pincharan a lo largo de su piel, no era doloroso era simplemente un cosquilleo. En eso, el lugar se iluminó haciendo que Alma se cubriera los ojos mientras que el reloj, con su última campanada, decía que su día había acabado oficialmente.

Cuando los abrió se encontraba en el mismo lugar que estaba cuando todo eso había comenzado, detrás del mostrador. Parpadeó unas cuantas veces y bajo del asiento - ¿Damon? – Llamó, pensando de que tal vez había ido a algún lugar dentro de la tienda aunque sonara ilógico - ¿Damon estás ahí? – siguió llamando pero nadie contestó. La campanilla de la entrada sonó y volteó bruscamente con su corazón latiendo más de prisa.

-¡¡¡¡¡ SORPRESA!!!!! – gritaron al unísono a quienes ella reconoció al instante. Ahí delante de ella estaban Leysi, Héctor, Ceci, Issa, Alyson, Ale e Iliana llenos de globos y confetis con una tarta de chocolate que decía “HNBDay Alma” y sobre la cual había una pequeña velita en forma de signo de interrogación color púrpura. Alma estaba tan absorta que no podía creer que sus amigos hayan viajado desde todas partes sólo para… esperen ¿Para qué?

- ¿Qué hacen aquí? – espetó Alma dándose cuenta ahora de lo enojada que estaba con Leysi, se las iba a descobrar de algún forma.

- Ay no Alma, cero enojos please, mira que he pasado una osadía para reunir a los chicos justamente el día de hoy – dijo Leysi cruzando sus brazos. A Alma se le hizo tan cómico que sea su amiga quien mostrara resentimiento y no ella, pero se mordió la lengua para no reír.

- Y  que se supone que pasa el día de hoy ¿eh?, te recuerdo que mi día fue exactamente hace – miro el reloj viejo y sonrió – exactamente 3 minutos, muy tarde mi vida, además sabes muy bien que NO lo celebro así que ja, fallaste – la actitud de Alma era muy infantil y fuera de lugar, lo único que quería era abrazarlos y decir lo felicísima que estaba de poder tenerlos con ella al fin, pero quería frustrar a Leysi, por todo lo que le había hecho pasar, era demasiado incluso para el límite que casi nunca tenia su amiga a la hora de sorprender.

Leysi le dio una sonrisa pícara lo que  a Alma le pareció escalofriante, algo raro se tramaba – Pues querida te equivocas rotundamente, no estamos aquí para celebrar tu cumple, sino para celebrar tu NO cumple, ves – dijo volteando hacia Issa quien sostenía la tarta – aquí dice “HNBday” lo que significa FELIZ NO CUMPLEAÑOS así que la celebración está permitida, sin reclamos.

- Oh, vamos Alma, necesitamos poner esto en algún lugar – se quejo Iliana – la Leyso nos ha tenido sin comer desde que llegamos al aeropuerto.

- Calla idiota, que bien que te empujaste todos esos emparedados sin convidar a nadie – Leysi fulminó a Iliana con la mirada mientras los demás, incluida Alma reían ante el espectáculo.

- Así que ¿nos dejarás celebrar tu NO cumpleaños verdad Alma? – sonrieron y dijeron al unisono Ceci e Issa

- Vamos mi super sis’, venga aquí – Héctor se adelantó mientras ella se rendía dándole el abrazo que siempre soñó con dárselo y de paso dar  carta libre a la NO celebración.

- Gracias por estar aquí, en serio – Alma abrazó a todos mientras cada uno iba ingresando a la trastienda. Al final solo Leysi y ella quedaban, ambas se miraban mientras su amiga mordía sus labios por dentro como para impedir reír por lo que sea que veía en su cara.

- Oh vamos, cambia esa cara, tenia que entretenerte, no podíamos ir juntas a recogerlos, era una sorpresa – Leysi se inclinó hacia Alma recostando su cabeza en su hombro y mirándola por sobre sus pestañas haciendo una muy convincente imitación de la mirada del gato con botas. A Alma se le agüo el corazón.

- Fine, pero que carajos hiciste Leysi, por qué con ellos, ha sido la noche más loca de mi vida y en serio te lo agradeceré lo que me quede de ella pero encerrarme con él, really??? O sea casi muero, mi corazón no lo podía soportar, al menos me hubieses avisado ¿no? – A Alma se le salía el coraje aunque se sentía la mujer más feliz del mundo.

- Ok, el incienso es para oler no para fumar, ¿de que miércoles estás hablando eh? ¿Quién ellos? ¿Quién te encerró con quien? Ay Santo Cristo, ¿Ha pasado algo malo? ¿Ha entrado alguien? Alma habla, estás bien, sabía que no debía dejarte sola, idiota idiota idiota idiota – las palabras de Leysi salían sin alguna pausa, así que Alma no dudo en que ella nada tenía que ver con lo que sea que haya pasado ahí. La cogió de un brazo y empezó a darle vueltas sólo para cerciorarse de que estaba intacta.

- Estoy bien, pero tú no fuiste quien… entonces cómo rayos… cómo llegaron Harry, Chord, Jon, Dougie y Damon aquí, esto en serio esta de locos.

- Órale pues, ¿te estuviste tomando la posición roja de mi armario verdad? Carajo, debí guardarlo mejor – susurro Leysi lo último empezando a maquinar dónde lo dejaría la próxima vez – o espera, no será que… Ilo ¿Cuántas veces te he dicho que no le mandes a Alma tu pasto seco?, mándale el verde – gritó Leysi para que la susodicha la oyera.

- Yo no fui lo juro, esta vez la mercadería salió solo para mi – respondió Iliana y a Alma el coraje se le iba, entorno los ojos.

- Que no me bebí nada y no fume nada Leysi, sabes que lo detesto, no soporto el olor del alcohol. Y es que… no será que lo soñé, pero fue tan real, arrrjjjjjjj, ya ni sé lo que está pasando – un dolor se instaló en la parte baja de su cabeza.

- Nena tranquila, de seguro que te quedaste dormida y soñaste lo que sea hayas soñado, breatheeeee – le dijo su amiga y ella lo hizo, necesitaba calmarse, en serio que si.

- Leysi ¿Dónde ponemos los bocaditos? – dijo Héctor desde atrás

- En el armario, en la parte superior hay una fuente – gritó Leysi

- y la torta – Iliana asomó su cabeza por la puerta dejando ver la mancha de chocolate que tenía en su mejilla izquierda-

- Iliana Garciaaaa, deja de comerte la tarta de Almaaaaaaaa – estalló Leysi yendo hacia donde estaba Iliana con una cara de terror – que problema contigo niña,  una no puede conversar  tranquila nooo???

- Yo no fui, le hecho la culpa a… ammmm ok a ti no, ammm héchale la culpa a Héctor – dijo Iliana escondiéndose detrás de la puerta

- Ay si, yo tengo la culpa, gran vaina – rió Héctor haciendo que las demás tambien riesen.

- Ya verás Ilo, ya verás – amenazó Leysi, entrando a la trastienda, Alma se quedó viendo al vacío con una sonrisa en el rostro pero con una extraña sensación en el pecho; ella sabía que todo había pasado en realidad, lo sabía, sentía aun la emoción en su interior  por cada una de las experiencias que había vivido, incluso con mas fuerza el baile con Damon y… el beso, levanto una mano y con sus dedos rozó sus labios, aun sentía la calidez. Alma decidió ir hacía el lugar  donde había guardado las fotos pero no estaban, eso la alarmó en demasía; buscó y buscó pero no las encontró, fue hacia el teléfono y lo levantó pensando tal vez que el número había quedado registrado pero nada aparecía en el identificador de llamadas, este estaba en blanco, debajo había algo de lo cual no se había percatado antes, una nota un tanto arrugada estaba casi oculta en la cual había una sola frase escrita con una letra que ella conocía “Reparación urgente”. Su corazón martilló más fuerte y tuvo que sostenerse del estante para no caer ¿era posible que todo lo que vivió fuese solo su imaginación, un simple sueño? Al parecer si lo era y ya muy tarde se dio cuenta de que muy dentro la idea de que de verdad hubiese pasado iba muriendo. Alma se repuso, respiró y se juró a si misma que nadie conocería esta historia, total cierto o falso era algo que había vivido o creía haberlo hecho, era algo solo suyo y de nadie mas. Cuando iba hacia la parte de atrás luego de cerrar todo adelante y apagar las luces, un brillo le llamo la atención, el brillo provenía de un rincón de la tienda. Alma se acercó a ese sitio y la luz proveniente de ahí se hacia mas incandescente. Removió el aparador que ahí estaba y lo que vio la sorprendió, acomodado de manera primorosa había una pequeña cajita púrpura y cerca a esta un pequeño ramito de las flores mas hermosas que había visto, todas en tonalidades rosas y amarillas; abrió la cajita y el contenido la paralizó, ahí apiladas estaban todas las fotos que se habían tomado mas dos notas, abrió la primera y leyó su contenido
“Sé que de nuestra conversación no quedará registro asíque se me hizo muy injusto que no guardaras un recuerdo, este es el mío. Se feliz mi pequeña amiga y procura no contestar una llamada de un desconocio a no ser que este te cante, así sabrás que soy yo. Nos volveremos a ver algun día.
Con amor.
Dougie Poynter”

Alma rió y una nueva lágrima brotó, abrió con prisa la siguiente nota para darse cuenta de que era una fotografía de Damon, en ella él estaba dando su sonrisa preferida y mirándola con mucho cariño, tenía una pequeña nota al pie

“Mi adorada nena, no podía irme sin dejarte un bello recuerdo, yo por supuesto, así que vive, ama y se feliz y si estas aburrida llámame, tu llamas yo vengo,  así de fácil soy pero, no no no, no pienso subir a tu recámara.

Te quiere

D.S”

Su alma volvió a la vida y la seguridad que había ganado regresó. Tapo otra vez la cajita y cogió el ramillete con la sonrisa tonta instalada nuevamente en su rostro.

- Hey!! ¿Qué hace ahí eh? – la llamó Leysi desde la puerta de atrás

- Na… nada, sólo recogiendo algo que se me había caído – tartamudeó un poco. Leysi le lanzó una mirada suspicaz intentando ver lo que Alma estaba escondiendo tras su espalda

- Mmmm hmmm  y yo soy Miss Mundo, ok chica sospechosa, aquí a la fiesta, ahora – dijo utilizando su voz de mando.

- Aja, ya voy – Alma intentaba ocultar de la mejor manera lo que traía pero la expresión de felicidad  la delataba.

Leysi suavizó su expresión y sin que Alma se lo esperara dijo – Eres tan transparente nena, pero no importa, lo irreal se vuelve realidad tanto como uno lo desee, eso es MAGIA nena, y tu tienes mucha en tu interior – finalizó la frase con un aura cargada de mucha certeza y misticismo.

- Espera  pero tú dijiste que… - Alma sospechó que algo se tramaba o escondía

- Naa, naa, naa la fiesta debe empezaaaaaar – rió Leysi dándole un guiño y sacando su pequeña lengua – wujuuuuuuu… vive niñaaa, hoy es tu NO día, o al menos el comienzo de algo maravilloso, trust me.

Alma sonrió y no quiso darle mas vueltas, cierto o no, real o no había algo que se había instaurado en su ser y que no saldría de ahí en mucho tiempo, la seguridad de saberse capaz de todo, a pesar de la adversidad pues ella contaba con algo extra esta vez para dar lucha FE y ESPERANZA o en palabras místicas una dosis extra de MAGIA.

Fin








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